Capítulo 03 – Capítulo 03
¡Crac!
Ethan piso con fuerza el centro de una rama que estaba apoyado
verticalmente y está dejo escapar un sonido de quebrarse. Debido al efecto
rebote, no pudo evitar sentir un calambre en toda su pierna, pero lo ignoro y
se arrodillo para agarrar la punta de la rama y de un fuerte ritón hacia
arriba, la rama termino partiéndose y separándose en dos partes.
Recogió las partes y las aventó junto con otras ramas que ya
tenía acumulado en un costado.
“Finalmente termine…” suspiro aliviado Ethan, mientras se limpió
el sudor de su frente con la camisa.
Estiro su cuello rígido, moviéndolo de un lado a otro. Ya tenía
todas las ramas partidas amontonadas, no quedaban ninguna. Estaba feliz de
terminar, pero Byron apareció, subiendo colina arriba hasta donde estaba él.
“¡Aquí encontré otras ramas para la fogata!” anuncio Byron, trayendo
con sus pies tambaleantes, otra tanda de ramas que parecían pesar bastante.
Byron parecía que en cualquier momento podría terminar tropezando y rodar
colina abajo.
Ethan se sintió amargado al ver la nueva tanda traída.
“¿No crees que ya son suficiente con las que tenemos aquí?”
pregunto Ethan, señalando al monto que tenía al lado. Byron observo y asintió
ligeramente, pero al mismo tiempo se mostró nervioso y volteó su mirada hacia atrás.
“Y-Yo… no lo sé, Spencer digo que…”
Debajo de la colina, en la distancia se veía una silueta
humana que parecía estar haciendo algo.
Ese era Spencer.
Luego de Spencer los amenazada con el cuchillo, tanto Ethan
como Byron no tuvieron más opciones que seguirle la corriente. Decidieron por
el momento, obedecer las órdenes que Spencer les diera. Aunque claro, Ethan no
estaba de ninguna manera feliz con esto, se sentía ansiosos, no podía confiar
en un lunático que anteriormente intento apuñalarlo. Debía buscar una forma
para vencerlo o idear un plan o un arma que pudiera contrarrestar el cuchillo
afilado en manos de ese lunático.
La primera orden que Spencer había dado fue de recoger y
romper ramas para hacer una fogata, ya que la temperatura de este sitio
claramente parecía estar bajando. Incluso Ethan se percató que el brillo de los
cristales en el techo también parecía atenuarse un poco.
Quizás esto era la noche en este lugar, pensó Ethan. Aunque
ninguno de los tres podría saber si afuera de este lugar estaba de noche o de
día.
Hasta el momento, lo único que Ethan podía asegurar era que
este lugar estaba bajo tierra. O esa era la suposición que los tres tenían del
lugar, aunque tampoco estaban seguros. Tratándose de un nuevo mundo, nada podría
negar que quizás en este lugar, la superficie simplemente no existía. Era una
idea totalmente absurda, Ethan lo sabía, pero no podía descartar ninguna
posibilidad por más irreal que fueran.
Su misma aparición en este otro mundo ya era una total
locura que casi parecía sacado de libros fantásticos o películas.
También sentía una serie de incongruencia al observar más
allá, a la grieta en donde estaba el túnel.
¿Qué hay más allá de esos túneles? Se preguntó.
Su instinto seguía resonando, diciéndole que no intentara
entrar en ese lugar.
Pero… ¿Qué otras opciones tenían?
Desde que despertaron ya había transcurrido dos horas, y en
este tiempo los tres habían explorado la zona en busca de pistas o una salida. Pero
las dos únicas posibles salidas de escape de este maldito lugar, eran ese túnel
oscuro y siniestro que había visto anteriormente y otro más pequeño que Byron había
descubierto.
Ambos túneles estaban totalmente a oscuras, no se podía ver
nada. Parecían una entrada al abismo. Cuando se detuvieron delante de ellos,
sintieron el aire frio proveniente desde las profundidades del túnel que le provocó
escalofríos en sus espaldas.
Inconscientemente, los tres dieron un paso atrás como si compartieran
el mal augurio que le provocaba el oscuro abismo dentro de esos túneles.
Incluso el gilipollas de Spencer que solía llevar una mirada
de burla y ridículo, se mostró ligeramente pálido y con unas cejas fuertemente
fruncidas al pararse delante de las enormes fauces del túnel sombrío.
A diferencia de la colina iluminada por los cristales, los túneles
estaban totalmente sumergidos en la oscuridad. Incluso cuando sacaron sus teléfonos
para intentar iluminar y ver si había algo allí, solo pudieron ver que el túnel
se alargaba hacia lo profundo de lo desconocido. Notaron que el interior parecía
estar bastante húmedo, y más en lo profundo el túnel parecía estar cubierto con
una neblina que parecía tener una apariencia casi ilusoria. La niebla era tan
espesa que impedía ver el final del túnel, lo que, a su vez, producía un efecto
inquietante.
Al final, los tres intercambiaron miradas delante del túnel
y vieron en sus miradas que claramente no tenían el deseo de aventurarse dentro
de esa oscuridad. Al menos, por ahora.
Luego, Spencer termino ordenando hacer una fogata y les dejo
completamente el trabajo a Ethan y Byron. Aunque claro, para sentirse más seguro
de que harían la fogata, Spencer no se olvidó se mostrar su cuchillo y
gritarles:
“Escuchen inútiles, utilicen las ramas de los árboles viejos
para hacer una fogata lo más pronto posible. Antes de que la temperatura siga
bajando, quiero una fogata encendida. Y si no logran completarla, entonces…”
Spencer agito la punta de su cuchillo frente a un Byron aterrado e hizo una
seña de degollamiento mientras agrego: “…quizás como castigo, empiece cortando algún
que otro dedo meñique.”
“¡S-sí, entendido!” Byron respondió afirmativamente,
asintiendo muchas veces con la cabeza.
**
“¿Qué crees?”
Ethan partió otra rama y la aventó a un lado, mientras lanzo
esa pregunta al introvertido Byron que estaba sentado cerca.
Byron no le respondió.
Ethan observó los ojos miedosos del encorvado cuatro ojos y
no pudo evitar suspirar. Desvió su mirada hacia la espalda de Spencer que
estaba lejos, haciendo quien sabe qué abajo en la colina. “¿Crees que podemos
arrebatarle el cuchillo si cooperamos y uno lo distrae mientras que el otro le
ataca por detrás?”
“Yo… no lo sé. Quizás.” Respondió Byron.
A simple vista parecía simple, solamente tenían que
arrebatarle el cuchillo a ese gilipollas de Spencer y listo, juntos podrían
derribarlo. Pero el problema era justamente ese cuchillo. Un simple descuido y
podrían terminar con una herida grave. Spencer ya anteriormente había
demostrado que no tenía miedo a utilizar el cuchillo para herir a terceros.
Casi apuñala a Ethan, y lo habría hecho si en ese momento no hubiera aparecido
el mensaje de invocación.
Ethan frunció su mirada en Spencer.
En este lugar estaban completamente solos, no había
ambulancia ni médicos cerca, si uno de ellos recibía una herida medianamente
grave, fácilmente podrían terminar muriendo de desangrado o debido a
infecciones.
Pero incluso con ese peligro, Ethan todavía sentía que no
podía simplemente rendirse. No quería volver a sentir esa sensación de estar
impotente y débil mientras es golpeado o humillado.
¡Juro que algún día les haré pagar por toda esta
humillación!
Esa fue su promesa que hizo cuando el maldito de Brad y su
grupo lo habían molido a golpes.
Aparte de que tenía el presentimiento de que, si Byron le
ayudaba a distraer a Spencer, él podría golpearlo y derribarlo con alguno de
estos troncos que había partido, o mejor, podría utilizar lo que había
encontrado.
No hace mucho, mientras Byron estaba buscando ramas por la
zona, Ethan decidió tomarse un descanso y se alejó del lugar para recostarse en
una pequeña colina ovalada. Respiro aire fresco y toco el suelo con sus manos.
Entonces, sintió que sus dedos tocaron algo.
Sorprendido, se levantó para revisar.
Era una roca que estaba enterrada, y su parte superior
sobresalía desde la tierra.
Ethan cavo y lo desenterró, descubriendo así que se había
confundido. No era una simple roca, sino que era un enorme huevo de cristal del
tamaño de una cabeza de bebe completamente trasparente. Este descubrimiento lo
dejo sorprendido, pero lo más impresionante de esta cosa, era que en su
interior, parecía tener un pequeño brillo rojizo diminuto que parpadeaba.
“Esto es…”
Ethan alzó su mirada hacia el techo y observó los miles de
estrellas brillantes.
“¿Una estrella?” preguntó.
**
No todos los días tienes una estrella en tus manos.
Ethan se sorprendió al medir el peso de la ‘estrella’ que encontró.
Estuvo varios minutos intentando descubrir qué diablos era este huevo de
cristal que parpadeaba. Pero al ver que Byron estaba regresando, inmediatamente
volvió a enterrar la cosa y lo cubrió con tierra para que no fuera visible. Sí Spencer
descubría esto, podría intentar arrebatárselo y todavía no sabía que era o que función
tenía.
Aunque, al medir el peso de la que cosa que se parecía a un
huevo trasparente, pensó:
Si goleara a Spencer con esta cosa por detrás, ¿debería
lograr desmayarlo, cierto?
De ser posible prefería utilizar las ramas rotas, pero esas
ramas estaban muy secas y viejas, le hacía sentir que no sería suficiente. En cambio,
este huevo de cristal duro y pesado, podría servirle mejor.
Luego de esconderlo en la tierra, regreso a donde estaba
Byron.
Intento discutirlo con Byron nuevamente, pero Byron
simplemente no parecía muy dispuesto a ayudarlo. Mostraba clara indecisión y
nervios mientras Ethan le contaba su plan.
Sintiéndose algo irritado, Ethan frunció el ceño:
“¿Qué diablos te pasa?” le preguntó. “¿Acaso quieres que ese
lunático siga jugándonos cuanto estamos en esta situación tan crítica? En
cualquier momento podría volver a descontrolarse e intentar matarnos, ¿acaso
quieres eso?”
“N-no es eso.”
“¿Entonces?”
“…Yo…”
Justo en ese momento, una voz les llamó desde lejos.
“¡Oigan inútiles, vengan!”
Spencer les estaba gritando para que fuesen a donde estaba
él.
Ambos, Ethan y Byron intercambiaron miradas.
“Si sigues dejando que otros te pisoteen sin siquiera
resistir, entonces no sueñes con dejar de ser pisado en el futuro. Me tienes de
ejemplo.” Dejando esas palabras, Ethan fue a donde estaba Spencer.
Byron por un momento abrió sus ojos al escuchar lo que Ethan
digo. Su mirada bajo hacia sus pálidas manos temblorosas. Se agarro la muñeca
para que su mano dejara de temblar, y su puño se apretó con fuerza.
**
Cuando Ethan se acercó, lo primero que noto era que Spencer
estaba parado reflexionando mientras observaba unas frutas de color blanco que
estaban en el suelo. Las frutas eran pequeña y arrugada como bayas, Ethan
inmediatamente identifico que esta eran las frutas que daban los árboles del lugar.
Debido a su color blanco y a no saber exactamente qué tipo
de frutas eran, nadie hasta ahora se había animado a probarlas por miedo a que
pudieran ser venenosas. Las frutas crecían de los viejos arboles negros que aún
no se habían secado. Eran muy pocos esos árboles, así que la cantidad que habían
recogido de estas frutas eran apenas este pequeño monto.
Spencer estaba frunciendo el ceño mientras miraba a las
bayas blancas en el suelo.
Ethan no sabía que estaba pensando Spencer, miro por un
momento a las bayas blancas en el suelo, pero luego, desde el rabillo de su ojo
observo el afilado cuchillo que Spencer aun tenía en su mano.
Si logro quitárselo…
“Oye.”
Spencer le llamó.
“¿Sí?” respondió Ethan.
Spencer recogió un par de las bayas blancas en el suelo y las
lanzo hacia Ethan. Las bayas blancas dieron una pirueta en el aire, Ethan
sorprendido se apresuró a atraparlas antes de que cayeran al suelo.
“¿Qué diablos haces?” protesto Ethan con enojo. Spencer solo
sonrió ante el enojo de Ethan, alzando sus labios con burla y desdén, digo:
“Necesitamos saber si son o no son venenosas estas cosas,
así que… comételos.”
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